
No recuerdo cuando fue que tomé esta foto. Lo cierto es que ya han pasado muchos inviernos desde ese día. Al verla llegan a mi mente imágenes de gente amable, trabajadora, sacrificada, entregada a sus quehaceres en silencio, pero siempre con una sonrisa. Ciertamente que son los chinos una cultura enigmática para algunos y fascinante para otros. Yo me apunto en el segundo grupo. Que cosa tiene la fotografía, que nos trae a la mente tantas reflexiones.




