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El diez de noviembre es una fecha que atesoramos con cariño. Corría el año de 1821 y Panamá era una posesión más de la corona española. Pero ese día, el grito de independencia resonó como un estruendo en la pequeña población de la Villa de Los Santos y obtuvo eco en el resto de los pueblos y caseríos del interior de la hasta entonces colonia, para días mas tarde calar en la ciudadanía de la principal ciudad del enclave desde donde se declaró roto todos los lazos con su majestad de España.
El pueblo santeño es noble, trabajador y honrado. Sus hombres y mujeres forjados en el duro trabajo del campo son gente leal y amables. Pero sobre todo son celosos de las tradiciones y de todos aquellos destellos que nos hacen reconocibles como nación. Allí, son tan importantes la pollera, así como un buen par de cutarras, el montuno, como un buen sombrero, sea este de faena o más fino para usos especiales. En esta ocasión les dejo la foto de una tejedora de sombreros, afanada en su labor en las últimas horas de la tarde.

Llegó el mes de noviembre. Panamá se viste de gala pues es el mes de las fiestas patrias. La muchachada, alegre y orgullosa viste sus mejores galas para rendirle honor a la patria. Eso es bueno. La tierra que nos vio nacer merece respeto y cariño.
Los pañameños nos sentimos orgullosos del país que poco a poco vamos construyendo. Es un país de paz que vamos logrando a pesar de todo "en el campo felíz de la unión". Somos un pueblo pacífico que sabe levantarse y mirar hacia adelante con fé y esperanza. Sinceramente creo que esa es nuestra mayor virtud. En el mes de la patria felicidades a todos y una oración para que el Señor de las Alturas bendiga nuestra tierra y su gente con trabajo honrado y fecundo.
"Renovación Curricular y Acreditación de Carreras", ese fue el lema del Sexto Encuentro Nacional de Docentes de Comunicación Social llevado a cabo en la ciudad de Panamá los días 24 y 25 de octubre. El evento lo prestigio el Dr. Enrique Villalobos Quirós, abogado y periodista costarricense quien presentó una conferencia magistral acerca de la situación actual de los medios a nivel global y la importancia de los estudios académicos en tan importante actividad.
Les presentamos imagenes de tan importante acto académico.
Aquel lejano día de Octubre de 1935 un puñado de visionarios fundaba la Universidad de Panamá. Pasaron 73 años y mas de 200 mil egresados han contribuido con su noble trabajo a hacer de éste, un mejor país donde vivir. Tal, como quizas soño en su día el Dr. Octavio Méndez Pereira, artífice de tan magna obra.
Ha sido nuestra Universidad, cuna donde se ha forjado el talento y el caracter de miles. Aquí es donde nuestro pueblo hambriento y descalzo deposita sus esperanzas para que de ella surjan aquellos que nos guien hacia un Panamá Mejor. Aquí tambien el General Torrijos quizo que se entablaran "las luchas en el salón de clases" y por ello abrió las puertas de la misma para las amplias mayorías deseosas de estudio y conocimiento.
Hoy, al conmemorar un nuevo aniversario, celebramos por que la Universidad ha cumplido una parte de su misión. Por ahora, la más alta, la más noble, la más cimera, es la tarea que tenemos por delante. Ser faro que alumbre el camino y dar al país a los hombres y mujeres que de verdad nos guien en este dificil tránsito del siglo XXI, hacia el progreso, hacia la prosperidad para todos. Y como dice nuestro más caro lema: "Hacia la luz".
Han pasado algunos días desde el último post. No se si es que a estas alturas del año me comienza la pereza por que una jornada está por terminar. Mientras sigo reflexionando, ahí les dejo una foto que espere les guste.
La mañana es fresca y brumosa. Con la tradicional taza de café en la mano, me siento a escuchar el trino de las aves que, con su algarabía acostumbrada, anuncian el nuevo día. Todo transcurre lentamente mientras sorbo a sorbo saboreo la bebida caliente que me anima a "tomar el dia por la punta", como dice mi madre.
En ese ensimismamiento de las primeras horas matinales me encuentro, cuando poco a poco, como en ralenti, llega a mis sentidos un suave aroma de una fragancia exquisita. Dirijo la mirada hacia el jardín y allí a la sombra de un enorme ficus, bajo los tallos y al pie de unos tiestos con otro tipo de plantas florales, se yergue arrogante y altanera, una larga espiga coronada por el motivo de mi fascinación. La Flor del Espiritu Santo llega, como de costumbre, a cumplir su cita de septiembre - octubre con mi familia, algo que consideramos una verdadera bendición de Dios y de la naturaleza por el creada.
En esta ocasión, aparte de la emoción de saber que tendremos muchas flores, producto de la robustez que observamos en las plantas, y que serán la alegría de quienes nos visitan en casa también nos llega algo de tristeza. Y es que pronto tendremos que dejar nuestra hogar, producto de los rigores del progreso. El hormigon de las carreteras se impone y el Corredor Norte, ramal las Trancas, nos obliga a emigrar a otros destinos. Mientras tomo mi taza de café y aspiro la fragancia de nuestra querida flor nacional, pienso, ojalá encuentre un lugar con las condiciones requeridas para que el proximo año nuestra "Peristeria Elata" o flor del Espiritu Santo, renovada, vuelva a cumplir su cita anual con mi familia.
Corría el año de 1977. Era la noche del 7 de septiembre y cansados, pero conscientes del trabajo que teníamos que entregar al día siguiente, pintabamos las oficinas del "Tríangulo" apurados, pero sin dejar de prestar atención a lo que sucedía en nuestro entorno. De pronto, escuchamos sirenas, bocinas de automóviles y un sonido lejano proveniente de los barcos en la bahía. Me abrace a mi padre y a mis hermanos y agradecimos al Señor, porque esa era la señal que nos indicaba que los tratados del canal, luego llamados Torrijos - Carter, se habían firmado. Y eso, para mi generación, era no solo un triunfo diplomático, sino también la oportunidad de recobrar una parte sagrada del territorio nacional sin mayores traumas y al menor costo posible. Creo que nuestro lema de entonces: "Hemos avanzado, la lucha continua" aún tiene vigencia.
Hoy, muchos años después, el partido fundado por Omar, en homenaje a la fecha, se ha ejercitado democraticamente para escoger a la candidata que lo llevará al triunfo en las elecciones generales de 2009.
Ha sido una jornada civica memorable por todo lo que significa para el deseo ciudadano de vivir en democracia, paz y progreso. Ahora enfilamos el rumbo hacia el proximo objetivo pues simplemente hemos avanzado un paso más hacia la meta, hacia allá donde "El Viejo" dijo un día que nos espera "en posición de firme y con un patriotico saludo...".